La traducción es "el Camino de la Armonía del Espíritu"

Compartimos un origen común con las demás Artes Marciales japonesas y un mismo espíritu, aunque quizás por su filosofía de No-Violencia, la única diferencia radica en que el practicante de Aikido, más que derrotar a un adversario, en principio INTENTA a través de vigorosos y rápidos movimientos, disuadir al atacante y neutralizar su intención hostil.
Para ello, utilizamos técnicas de proyección (o lanzamiento) y de inmovilización, con el objetivo de desequilibrar o controlar al Uke (compañero de práctica). Estos movimientos son siempre acompañados de golpes con diferentes partes de nuestro cuerpo, llamados "atemi", desplazamientos cortos, uso del "kiai" y "kime".
Quizás los movimientos de Aikido, vistos de afuera parezcan artísticos, coreográficos y elegantes, pero en realidad son vigorosos, duros y dinámicos, con total aplicación a la defensa personal, cuando se entrena con ese enfoque.
Aunque esto no debe confundirnos y hacernos creer que la práctica del Aikido debe limitarse a la búsqueda de la eficacia extrema al precio que sea, pues el Aikido va más allá trascendiendo inclusive estilos o Maestros y su propósito es construir una sociedad mejor, llena de paz y armonía.
Después de cierto tiempo de entrenar AIKIDO, comenzamos a percibir beneficios tangibles e intangibles, por ejemplo:
En el aspecto físico, mejoramos la respiración y por lo tanto, damos un masaje sobre los órganos internos y logramos el mejoramiento del sistema cardio-pulmonar, neuro-muscular y metabólico; corregimos la postura de la columna; el estrés desaparece al aprender a relajarnos, etc.

En lo que refiere al aspecto mental-emocional, fortalecemos la voluntad, adquirimos confianza en nosotros mismos y se crea la habilidad para superar los obstáculos y miedos.
El Aikido, es un arte marcial que contiene un profundo fundamento espiritual. Basados en la idea de armonía, unidad y acción conjunta cuerpo-mente-espíritu, los practicantes comienzan a despertar el estado de sabiduría y misericordia que tenemos en forma latente, por lo que es de esperar que desarrolle valores como respeto, compañerismo, constancia, honestidad y esfuerzo..
Como el Aikido se practica en pareja, desarrolla la sincronicidad y el sentido del ritmo, mejorando la coordinación psicomotriz, la que se realiza mediante movimientos combinados de pies y manos.
En las diferentes técnicas, aplicamos principios que nos enseñan a manejar nuestra energía de modo inteligente y a través del entrenamiento defensivo, buscamos aprovechar movimientos instintivos de defensa, para que se automaticen y se hagan de forma inconsciente (fundamentalmente para su aplicación en momentos de adrenalina y presión).
Con la postura marcial que se adopta desde la guardia básica, durante los desplazamientos, la ejecución de las técnicas y en las inmovilizaciones, se busca construir una estructura corporal adecuada, alineando la columna vertebral y eliminando tensiones musculares. Esto se complementa con el trabajo sobre variedad de grupos musculares para fortalecerlos y dar elasticidad.